La Casa es ahora propiedad del Vicariato de Roma y está abierta todo el año. Un claustro central y dos hermosas capillas aportan serenidad al ambiente. El alojamiento incluye 37 habitaciones de 1 a 4 camas, cada una con aire acondicionado, nevera, teléfono y televisión. Se proporcionan toallas y ropa de cama.