Situado en las faldas de los Pirineos, una cordillera que bordea la frontera entre Francia y España, el pequeño pueblo de Vic se encuentra a poca distancia al norte del monasterio. El paisaje se caracteriza por la dispersión de robles que rodean solitarias y majestuosas masías, de proporciones clásicas.
El Monasterio cuenta con una habitación individual y tres dobles con baños compartidos. Se admiten tanto hombres como mujeres. Hay calefacción, pero el monasterio puede estar cerrado durante el invierno.