La vida del monasterio siempre ha estado ligada a la de la ciudad. Además de ser un famoso lugar de peregrinación, Santiago es también una ciudad universitaria. En este sentido, el monasterio acoge a estudiantes de la Universidad de Santiago. Dado que las monjas viven en reclusión, solo se puede visitar una parte del complejo. Una atractiva iglesia románica está abierta al público, así como un pequeño museo que exhibe objetos del monasterio: pinturas, ornamentos religiosos y pergaminos antiguos.
El alojamiento del monasterio cuenta con 5 camas en una habitación individual y dos dobles con baño privado. Se admiten mujeres y parejas casadas.