El monasterio es un edificio moderno y funcional. Se pueden visitar las ruinas de la antigua iglesia, en parte gótica y en parte barroca.
Para el alojamiento, hay 14 habitaciones dobles, cada una con baño privado. Se admiten tanto hombres como mujeres. Según la Hermana Carmen, «es una institución espiritual y los huéspedes deben comportarse como tal».